Un chip bajo la retina: prueban un implante para recuperar visión en pacientes con una enfermedad rara
PRIMA es una interfaz cerebro-ordenador que permite al nervio óptico enviar la señal correcta al cerebro para proporcionar visión. La pérdida de visión causada por enfermedades hereditarias de la retina supone un importante desafío para la medicina, especialmente cuando las células encargadas de captar la luz dejan de funcionar. En este campo, la compañía Science Corporation ha implementado por primera vez su chip ocular PRIMA a un paciente con enfermedad de Stargardt, un trastorno genético que deteriora progresivamente la visión central porque provoca la muerte gradual de las células fotorreceptoras del ojo. El paciente se somete a un procedimiento de una hora en el que se implanta un pequeño chip en la parte posterior del ojo, donde los fotorreceptores se han degenerado.
