La acampada de Sol iguala ya en noches al 15-M y se llena de personas 'sintecho' y de inmigrantes sin papeles
El campamento se ha cerrado sobre sí mismo, un blindaje para aislarse del frío, de los ataques del exterior, en medio de una implosión de la mendicidad y con el debate abierto de cuánto tiempo tiene sentido permanecer en Sol. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha denunciado precisamente esta semana que hay más tiendas vacías que personas en Sol, y ha reclamado un censo. El acampado Gabriel sugiere al alcalde que lo proponga a la asamblea, mientras en la comisión de comunicación aseguran que un censo como el que demanda el edil es "ilegal". Fuentes de la organización del campamento niegan que haya terroristas o violentos entre sus inquilinos. "Si estamos abogando por el derecho a la vida digna, ¿Qué sentido tiene que acojamos terroristas?", dicen.
