Gisela, paciente oncológica: "No soy una guerrera, me tocó transitar por un cáncer"
Gisela Haag, reivindica la importancia de acompañar a las pacientes sin exigirles una actitud positiva constante y anima a las mujeres a explorar su cuerpo para detectar posibles cambios. Haag explica que la enfermedad irrumpió en su vida entre septiembre y octubre del año pasado, cuando se palpó un bulto en la mama izquierda mientras se duchaba. Esperó unos días, pero, al comprobar que seguía allí, acudió a su médica de cabecera y el 9 de enero se sometió a una mamografía convencida de que serviría para descartar cualquier problema, hasta que las pruebas posteriores confirmaron las peores sospechas. Durante una ecografía preguntó directamente a la especialista si el bulto tenía mala pinta y la respuesta fue que había muchas posibilidades de que fuera cáncer.
