El primer ministro francés ve "elevado" el nivel de amenaza este sábado
El Gobierno galo movilizará 70.000 policías y gendarmes para por todo el país para tratar de garantizar la seguridad. La vigilancia también se centrará en la delincuencia porque aprovecha los disturbios", alertó Lecornu en Limoges, en el suroeste del país, donde acudió a conocer de primera mano los daños registrados en el incendio del Ayuntamiento de la ciudad el pasado sábado. El jefe del Gobierno aseguró que han sacado las lecciones de los disturbios del pasado sábado y adaptarán el dispositivo policial para evitar que se repita. En un momento en el que muchas ciudades francesas se blindan con toques de queda y prohíben manifestaciones (desde la capital París hasta la propia Limoges), el primer ministro pidió "conciliar la libertad de manifestación con la protección de los centros urbanos".
